Sabias que...

Prevense que os trastornos mentais aumentarán considerablemente nos vindeiros anos ** O 0,22% da poboación padece episodios de ansiedade e depresión ** As enfermidades mentais representan o 12,5% de todas as patoloxias **

La Enfermedad Mental

El trastorno bipolar

La enfermedad bipolar o trastorno maníaco depresivo consiste en una alteración de los mecanismos biológicos que regulan el estado de ánimo, lo que ocasiona que los cambios habituales que experimenta cualquier persona en su tono vital se acentúen al punto de poder requerir incluso de hospitalización.

 
El funcionamiento de los mecanismos biológicos del estado de ánimo depende de factores genéticos y ambientales. En la regulación del tono vital participan además factores psicológicos, sociales, meteorológicos y farmacológicos.


El trastorno bipolar puede presentarse en la edad adulta, sin que necesariamente haya casos similares en la familia. Esto es así porque muchas enfermedades con componente genético requieren de factores ambientales para manifestarse. Además, en muchos casos los antecedentes familiares pueden ser remotos y desconocidos para el afectado.

 

El trastorno bipolar suele manifestarse por fases:

 

La depresión y el trastorno bipolar
Las personas que sufren de trastorno bipolar presentan, durante días, semanas o meses, una pérdida de la vitalidad, poco interés en actividades cotidianas, problemas de concentración, apatía intensa, alteraciones del sueño y del apetito. Se trata de síntomas comunes a diversas formas de depresión, que causan desilusión y desmotivación.


La fase depresiva en el trastorno bipolar conlleva que los actos rutinarios representan para el afectado un enorme esfuerzo y que nada parezca tener sentido, ni siquiera el seguir normas elementales de higiene.
Algunas personas pueden notar ansiedad, ideas negativas de carácter repetitivo y deseos de morir. El suicidio, que se produce generalmente en el contexto de una fase de depresión profunda, es la consecuencia más grave asociada al trastorno bipolar.

 

La manía y la hipomanía
Igualmente, los afectados por el trastorno bipolar sufren episodios inversos, de incremento excesivo de la vitalidad, en los que se sienten capaces de cualquier cosa, se embarcan en numerosos proyectos, hablan en exceso, gastan el dinero con profusión y se molestan fácilmente cuando se les lleva la contraria. Esta fase del trastorno bipolar se conoce como manía o hipomanía, según su intensidad.


La persona que se encuentra en una fase maníaca desarrolla actividades inusuales e intensas durante el día, acomenten nuevos proyectos, se implica en nuevos asuntos que antes no le interesaban, gasta dinero en regalos, se muestra excesivamente alegre, sociable, hablador, aunque termina resultando indiscreto y avasallador.

 

En los casos más graves, la manía puede conducir a la persona a sobrevalorar sus propias capacidades, perder la noción de la realidad y sentirse dotado de poderes sobrenaturales. Además, puede sentirse asediado por múltiples enemigos, tener alucinaciones e ideas delirantes, entre otros síntomas sicóticos.


La hipomanía, es una fase leve de la manía en la que no se presentan síntomas sicóticos como los últimos descritos. Los límites entre la manía y la hipomanía son difusos. Resulta más claro distinguir entre la hipomanía y la alegría, pues esta última suele tener una justificación clara, durar poco tiempo y decrecer con el paso de los días. En la hipomanía, por el contrario, no hay una causa que justifique la alegría, su duración suele agravarse con el paso del tiempo y se combina con síntomas impropios, tales como la irritabilidad, la aceleración del habla y el insomnio.

 

Fases Mixtas
Algunas personas presentan fases mixtas, en las que se alternan episodios de depresión y de euforia. Frecuentemente estas fases mixtas son una continuación de una fase maníaca o una transición de una fase maníaca a una depresiva. Los ciclos de alternancia entre una y otra fase pueden ser rápidos y bruscos: varias veces en un año, en un mes o incluso en una semana.


Estas fases resultan difíciles de diagnosticar y siempre ha de hacerlo un experto en salud mental. Las fases del trastorno bipolar comportan mucho sufrimiento para el paciente y aquellos que le rodean.

 

La eutimia o remisión
La persona que sufre de un trastorno bipolar no transcurre toda su vida entre alternancias de fases depresivas y maníacas. Por el contrario, existen períodos en que, tras la recuperación de una de estas fases ve normalizado su estado de ánimo, al punto de que los síntomas de la enfermedad remiten por completo. Este período de remisión se denomina "eutimia", que significa "estado de ánimo correcto".
La eutimia no significa que el trastorno bipolar ha desaparecido. Por el contrario, es la fase en que deben tomarse medidas preventivas de cara a cualquier síntoma que anuncie una nueva crisis. 

 

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